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Normalmente, las bombas de agua son
movidas tomando la fuerza del mismo motor, a través de una correa conectada con
la polea del cigüeñal.
De esta forma, cuanto más rápido gire el
motor, mayor sea el número de revoluciones por minuto y más elevada la
exigencia de refrigeración, también más rápido girará la bomba y posibilitará
un mayor caudal de agua en el exterior del bloque y la culata.
Lógicamente, dependiendo de las
dimensiones y necesidades del motor y de las características de la bomba, se
puede jugar con el diámetro de la polea de la bomba para que éste gire más
rápido o más despacio. Las relaciones entre los diámetros de la polea del cigüeñal
y la de la bomba de agua, alcanzan normalmente cualquier valor posible entre la
unidad o una relación de 2 a 1; es decir, el diámetro de la polea de la bomba
es dos veces la del cigüeñal y, por lo tanto, la bomba gira a la mitad de
revoluciones que el cigüeñal. En el caso de la bomba de agua la sincronía no es
necesaria, ni tampoco la exactitud de la relación. Por ello, la transmisión de
movimiento suele realizarse mediante correas trapezoidales.
La situación de la bomba de agua,
localizada habitualmente en el recorrido entre el radiador y el motor, no es
casual. En este punto es donde la temperatura resulta más baja (y por tanto, el
agua más densa) de tal forma que se consigue más masa de agua desplazada a
igualdad de volumen. Por otro lado, colocada en un punto bajo del circuito
resulta imposible que se descebe, aún en las condiciones más favorables.
Se puede generalizar diciendo que el
caudal que mueve una bomba se sitúa en torno a los dos litros de agua por
minuto y por kilovatio de potencia del motor. Por tanto, en un motor de 100 kW
(aproximadamente 136 CV de potencia), la bomba de agua debe trasegar en torno a
los 200 litros de agua por minuto cuando se emplea en condiciones de máxima
potencia. Está claro que los parámetros de la bomba y del circuito de
refrigeración deben establecerse para condiciones de máxima potencia, por lo
que cuando el motor funciona por debajo de esas solicitudes, el circuito de
refrigeración resulta sobredimensionado.
En esas ocasiones, la presencia del
termostato resulta fundamental. Los fabricantes recomiendan sustituir la bomba
de agua si deja de funcionar correctamente. Por tal motivo, el mantenimiento
aconsejable es revisar su estado y limpiarla. Para ello se pueden seguir dos
pasos consecutivos: el primero, cuando se sabe que el circuito está en mal
estado a causa del óxido, limpiar con agua y rellenarlo finalmente con un buen
líquido anticongelante y antioxidante para intentar solucionar los problemas de
la forma más sencilla posible. Si después de esta operación se sospecha que
sigue sin funcionar adecuadamente, se debe desmontar. En ese caso hay que tener
listas juntas nuevas, y tener localizada una nueva bomba. Veamos los pasos
necesarios para el montaje y desmontaje de una bomba de agua.
1) Vaciar el circuito de
refrigeración::Para lograrlo, se debe soltar la conexión de todo el circuito de
refrigeración. Esta conexión, suele ser la unión que existe entre la parte baja
del radiador y la maguera que lleva el líquido hasta la bomba de agua. En otros
motores existe una llave de vaciado en la parte inferior del radiador o en otro
punto y, por esta razón, es conveniente y recomendable para mayores
probabilidades de éxito, consultar el libro de mantenimiento o manual del
fabricante. Algunos refrigerantes tienen un sabor
dulzón, pero son tóxicos, por lo que no
se deben dejar al alcance de niños o animales.
2)Soltar los tornillos de la polea de la
bomba de agua:Antes de sacar la correa, hay que soltar los tornillos de la
polea; con ésta puesta, la polea la roza y no gira libremente cuando se
enciende el motor. En este caso o cuando no resulte posible aflojar los
tornillos de la polea, por la rotación del conjunto, se puede colocar un
destornillador entre los dos tornillos restantes para impedir el giro de la
polea.
3) Liberar la bomba de los tornillos que
la fijan al bloque:Una vez retirada la polea, queda la bomba al descubierto y
se puede hacer girar con la mano ya sin polea, correa, y tornillos que la fijan
al bloque del motor. Estos se aflojan con una llave de tubo. En ocasiones, el
lugar donde se sitúa la bomba resulta intrincado y no caben grandes llaves. En
ese caso, es conveniente utilizar llaves de vaso, planas o de codo.
4) Separar la bomba del bloque: Una vez
sueltos los tornillos, es probable que la bomba pueda desacoplarse del bloque
haciendo fuerza únicamente con las manos. Si la junta se hubiera quedado pegada
a ambos
lados (el bloque del motor y el cuerpo
de la bomba) podría resultar imposible separarla con las manos. En este caso,
golpeando suavemente con un martillo de goma se despega con facilidad.
5) Comprobar el estado de la bomba:Con
la bomba separada del bloque se puede comprobar su estado de forma sencilla. Primero
se gira el eje con la mano y se comprueba si efectúa la rotación en silencio y
con suavidad. Si se nota que el cojinete sobre el que se apoya el eje se
presenta resistencia al giro, se debe sustituir la bomba. Para limpiarla hay
que aplicar con un cepillo ácidos muy diluidos o líquidos desincrustantes.
6) Colocar la junta nueva:Comprobado el
buen estado de la bomba y una vez limpia de óxido o incrustaciones de cal
provenientes de aguas duras, se puede montar nuevamente la bomba. No sin antes
limpiar bien con un cepillo las superficies metálicas de ambos lados. A
continuación se coloca una junta nueva entre ellas y se vuelven a realizar los
pasos anteriores pero en sentido inverso.
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