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No es fácil domar 500 caballos de fuerza y por eso los
pilotos profesionales ganan lo que ganan y los que soñamos con serlo ... bueno,
solo soñamos con serlo.
Este auto tiene apenas 100 caballos de fuerza menos que un
stock car de la NASCAR, por lo que es sin lugar a dudas este es uno de los
mejores deportivos que existen en el mercado y no solo por las características
mecánicas ya mencionadas, sino porque se trata de un verdadero auto de carreras
de producción general.
Esta nueva generación del Dodge Viper lo ha elevado a una
clase especial en el que quizá solo compite con el Ford GT, como los únicos
Muscle Cars americanos, con nuevos niveles de excelencia.
El Dodge Viper SRT10 debutó en el mercado en el 2003 como un
convertible y para el 2006 se agregó la versión coupé. En nuestra opinión debió
haber sido así desde el principio.
El diseño del techo rígido no solo completa el diseño de un
auto verdaderamente deportivo de competencia que ahora asemeja al de un jet de
combate anti radar, sino que aumenta la rigidez y reduce considerablemente el
sonido y la vibración, sobre todo cuando se supera el respeto por las 150
millas por hora.
Con el techo rígido el nuevo Dodge Viper SRT-10 es 100
libras más ligero que el anterior convertible, gracias a estructura de aluminio
y piezas de fibra de carbono.
Los interiores son infinitamente mejores también. El espacio
interior es bastante bueno para dos ocupantes y todos los controles están
perfectamente ubicados, como si estuvieran hechos a la medida de cada uno que
se sienta al volante, gracias al ajuste del asiento y los pedales.
Pero hay que tomar en cuenta que este es un auto pensado
para el placer de manejar a alta velocidad, no para disfrutar de lujos.
En realidad lo malo del Dodge Viper SRT-10 no es el auto, su
diseño o sus prestaciones, sino el hecho de que no hay calle o autopista de uso
general en Estados Unidos donde se le pueda sacar verdadero provecho.
Nadie puede criticar tampoco el alto consumo de gasolina del
motor V10. El cálculo oficial dice que rinde 12 millas por galón, pero esto
depende obviamente de la forma en que se maneje y las veces que se acelere a
fondo para exprimir al máximo cada uno de los 500 caballos de fuerza. ¿Quién se
atrevería a decir, por ejemplo, que el caviar es demasiado caro?
El único detalle criticable es que la cabina puede llegar a
calentarse más de lo normal, debido a que los tubos de escape están justo
debajo de las puertas, pero una vez más, los autos que llevan el poder y la
velocidad al límite máximo, no pueden ser salas de descanso como las de una
limusina.
Dodge Viper SRT-10 definitivamente no es un auto para todos
los días ni para todos los conductores. Es un súper deportivo reservado para
los amantes del poder puro y la velocidad al máximo.
En otras palabras, si te sobran $90 mil, te gusta correr a
150 millas por hora y no te importa quemar gasolina por el simple placer de
manejar al borde del peligro, este auto debería estar ya en tu colección
privada.
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